De mascarillas y otras telas

Contingencia, materiales reutilizables y responsabilidad ambiental

¿Cómo nos ha cambiado la vida estos últimos meses? ¿No es así? Hasta hacía poco tiempo atrás vivíamos con los ojos puestos en el “después”, en los planes a futuro, y en nuestros sueños, y está muy bien porque nos empujan e impulsan hacia adelante, sin embargo, esta contingencia nos está poniendo en el escenario, más que nunca del tiempo presente.

Todo está cambiando, ahora nos damos cuenta que formamos parte de un gran rompecabezas, donde cada pieza cumple una función.  La vida cambió y el medio ambiente también…

Como no sorprendernos con las imágenes de los canales de Venecia absolutamente despejados, ¿cuándo imaginaríamos que algún día viésemos el verdadero fondo de esos barrosos laberintos acuáticos italianos? ¿Se han dado cuenta de la cantidad de especies animales que creíamos en extinción y que ahora, debido a la escasa presencia humana, han vuelto a dar señales de vida? leopardos en las nieves de Rusia; cocodrilos, jaguares, tortugas y hocofaisanes en México. ¡Que los montes del Himalaya sean ahora visibles desde India! Sí, estamos siendo testigos de una inmensa transformación. El medio ambiente, en cierta forma, se está beneficiando de nuestra “obligada retirada”.

Están ocurriendo en este momento grandes alivios para el planeta. Por ejemplo, ha mejorado significativamente la calidad del aire debido al descenso del dióxido de nitrógeno (NO2), gas emitido principalmente por las fábricas y el transporte.  Cae el dióxido de carbono (CO2), provocado por la industria de la actividad económica en general. El nulo o bajo tráfico de animales ha sido una estupenda consecuencia de la actual crisis sanitaria. Me gustaría pensar eso sí, que no fuese necesario haber llegado a este punto para eliminar una de las actividades ilícitas del hombre más detestables, pero que lamentablemente genera grandes divisas.

Sin embargo, existen situaciones extremas y, en paralelo, a toda la crisis sanitaria, económica y humana que atravesamos como planeta, que merecen nuestra atención en al menos el corto plazo: la  despreocupación y casi olvido del tema ecológico, pues ya poco importa la urgencia climática que vivimos y que sólo se ha visto disminuida de forma temporal por Covid-19, y el preocupante aumento de la de basura plástica generada principalmente por guantes y mascarillas desechables.

La crisis y la emergencia, posponen a un tercer plano (por no decir a uno apenas perceptible) el factor ecológico. Sinceramente frente a un momento como este, es perfectamente comprensible, sin embargo, no por eso debiésemos olvidar el tremendo impacto que está provocando el uso de mascarillas, guantes, incluso la gran cantidad de basura que está generando la comida envasada, producto de la cuarentena.

Los biólogos en su informe Current Biology aseguran que la basura plástica se acumula en los océanos y libera olores tentadores en masa, el aroma podría ser suficiente para atraer a las tortugas a pesar del trayecto.

Se creía que las tortugas marinas tragaban plástico porque se ve y se mueve como una medusa. Pero recientes investigaciones apuntan que el olor de las bacterias y otros microorganismos que crecen en los desechos oceánicos podría atraer a las tortugas. En palabras simples: si parece comida y huele a comida, entonces ellas probablemente piensen que es comida.

El NO USO de las mascarillas sin embargo, es por lejos lo menos indicado. Su uso, junto con el lavado frecuente de manos y el mantener en al menos un metro la distancia entre una persona y otra, se intenta reducir el riesgo de transmisión del virus. Sin embargo, la urgencia y la crisis, no debiese significar la despreocupación, ni siquiera remotamente, del impacto ambiental que se está generando a partir del uso de las mascarillas desechables y materiales médicos, incluso si éstas son “eliminadas” de la forma correcta luego de su uso para evitar expandir el virus que es colocándolas dentro de una bolsa plástica y luego poniéndolas en otra bolsa cerrada, que según los entendidos sería la forma correcta de eliminarlas.

La buena noticia es que Eco3r como empresa que apuesta a la fabricación de productos de tela REUTILIZABLES, pese a la contingencia, sigue con su sello de marcado en evitar el uso (y abuso) del plástico y el exceso en la generación de basura, fabricando mascarillas con una tela exterior antifluido certificada (Cal-tex antifluido) de alto gramaje y suave al tacto, con una tela interior sedosa y con firmes y duraderos elásticos de alta resistencia.

Destaco de todas formas que el uso de cualquier mascarilla, independiente del tipo, no supone una protección total frente al contagio. Es muy importante entonces complementar el uso de mascarillas con todas las medidas preventivas necesarias, tanto higiénicas como también de distanciamiento social.

Quisiera despedirme, esperando estén pasando este delicado y, para algunos menos y para otros más, complejo período de la mejor forma posible. Quisiera decirles, por ejemplo, que todo está por resolverse a la brevedad, y que ya a partir de pocos días más podremos volver a caminar por nuestras ciudades y pueblos, soltar a nuestros perros, ir a la librería o volver a juntarnos con nuestros amigos y abrazar a nuestros familiares, compartir un almuerzo o simplemente pasear por el parque, como seguramente lo pudimos hacer hasta hace algunos meses atrás. Pero no es así, al menos por el momento.

Es tiempo de cuidarnos, de apoyarnos, de cerrar heridas, porque seguramente lo que se viene requerirá dosis extras de fortaleza. Llegó el momento de sacar toda nuestra fuerza interna y de poder ser capaces de superar esta y tal vez otras pruebas que aún no podamos imaginar. Nadie dijo que sería fácil.  Son momentos para escuchar y escucharnos.

Abrazo para todos