Panqueques Rellenos de Manjar

O esas tranquilas tardes familiares de domingo

Tan sencillos de preparar y tan divinos. En mis veinticinco años (que mentira más grande), bueno, como decía…en toda mi vida no he conocido jamás a nadie que no los disfrute, ya sea rellenos con manjar, un clásico de clásicos, miel, mermelada, frutas o esos aderezos más “gringos” como jarabe de maple o de arce, salsa de caramelo o la diva de las divas la Nutella. Me refiero a los Panqueques.

Antes que los Mall llegaran a cambiar las tradicionales tardes de onces familiares (o lo que quedaba de ellas) en los años 90` e hicieran que una importante parte de la población se volcara a sus concurridos, iluminados y “bien pensados” pasillos el día domingo. Antes que el almuerzo familiar, preparado con antelación, donde muchas veces se reunía la familia para “preparar el almuerzo”, mientras se ponía la radio para amenizar el ambiente, se compraba una botella de Coca-Cola, pero sólo de litro o el néctar de durazno y a veces acompañados de una botella o una caja de vino tinto, existía algo similar a una especie de “rito familiar”.  Algo que “los chicos” y los no tanto esperábamos con ansias para cuando llegara la hora de tomar once: Preparar y devorar panqueques. Generalmente rellenos con manjar, y si estábamos de suerte espolvoreados con azúcar flor, le daban un feliz y dulce final a la semana.

Tardes de domingo que descansan, ahora, en los rincones de mi memoria…

Si bien es cierto no los preparo con regularidad, y no sé la razón exacta, puesto que son bastante fáciles de hacer y relativamente económicos, cuando los preparo me invade una sensación cálida y nada puede en ese momento borrar mi sonrisa de la cara.

¿Les sucede algo similar al prepáralos? ¿Cómo sentirse protagonistas de una película familiar mientras mezclan los ingredientes y se apilan, de uno en uno, mientras suena una guitarra Folk de fondo?

Algo de historia viene bien… (Advertencia: Leer esto con el estómago lleno o medio lleno, ya verás porqué)

El origen aquí es algo difuso, historiadores e investigadores al parecer no se han puesto muy de acuerdo, lo que sí es un hecho es que están presentes en casi todas las culturas del planeta.

En Rusia existen desde antes del Cristianismo y era un símbolo del culto al Sol. Los blinisson  y se sirven con manteca, crema agria,  mermelada, miel, caviar rojo y negro o con distintos rellenos -carne, pollo, jamón dulce, queso, papa, hongos, manzana, fresa.

¿Abundante no? De origen principalmente polaco, bielorruso, ruso y ucraniano. Es muy común en la cocina eslava (rusa, ucraniana, bielorrusa o polaca) y sirven como base para diferentes tipos de pescados ahumados (salmón, arenque, trucha) y huevos de pescado, y suelen acompañarse con vodka, champaña o cava, o vino blanco.

¡Y Ooolé Olé! que en España se les dice tortitas más esponjosas y gruesas que los crepes, y con circunferencia más pequeña. Se acompañan normalmente con nata o crema (se les dice tortitas con nata) y jarabe o sirope (chocolate, caramelo) muy a la usanza norteamericana, donde se introdujo por cadenas alimenticias.

¡Atento mundo Hipster! El más popular en Estados Unidos es el cubierto con jarabe de arce, pero hay muchas variantes: con frutas, licores, nata/crema, crema pastelera, chocolate, caramelo, crema inglesa, mermelada y compotas. Ultra comunes tibios al desayuno. ¡¡Incluso entre comidas y en el almuerzo!! Realmente es amor al Hot Cakes <3

Y en nuestra América del Sur: Argentina, Uruguay, Chile y Guatemala, por ejemplo, se le llama panqueque y se utiliza para hacer preparaciones dulces y saladas. Relleno de dulce de leche (manjar) y enrollado sobre sí mismo como un sushi.  Otra variante es el panqueque de manzana, en ese caso se agrega la pasta semilíquida sobre manzanas cortadas en rodajas finas colocadas sobre la panquequera enmantecada, y se cocina brevemente para luego flambearlo con azúcar quemada y rhum (denominación que se da al Ron de países que fueron colonias francesas como Haití, por ejemplo). Algunos hacen esta misma preparación, pero con plátano.

Personalmente los prefiero simples y rellenos con manjar, mientras más tibios, mejor. Si tengo la suerte de tener helado de vainilla, una bolita al costado le da un sabor muy especial.

Sin embargo, recuerdo una vez que probé uno al estilo ruso, en pleno centro de Santiago, estaba relleno con manzanas y especias como canela y clavo de olor, ¡una maravilla! La masa tenía yogurt y uno podía ver como los preparaban en el momento con una rapidez alucinante…ponían la mezcla en una circunferencia metálica caliente de gran tamaño y con una especie de cucharón, formaban un disco perfecto de panqueque, más grande de lo que habitualmente conocemos, cuando ya estaba listo un lado, con gran maestría lo soltaban del metal y lo cocinaban por el otro, la masa era muy delgada, pero firme. Cuando estuvo ok, lo apartaron y le colocaban el relleno de manzanas que estaba hecha como una compota muy aromática. Fue todo un hallazgo encontrar este tesoro caminando por la calle Teatinos una tarde cualquiera.  Un pequeñísimo local que destacaba por una Matrioshka que estaba en el letrero , llamó mi atención, pues en ese cuadrante abundaban los restaurantes peruanos,  y donde  también había un café “con piernas” de dudosa reputación, una óptica, una casa de música donde también vendían vinilos y donde el dueño era fanático de Los Beatles, pues tenía carátulas del cuarteto por toda la tienda), una cerrajería que casi siempre estaba cerrada y una sede de Teletrak, donde se apuesta en carreras de caballos. Claramente un entorno completamente diferente al Soviet. Intenté con gran esfuerzo repetir un par de veces el panqueque ruso en mi casa con mediocres resultados, donde sólo comprobé que la manzana y el clavo de olor se llevan muy bien y me sirvió, además, para pavonear con mis amistades el según yo Té Ruso, que consistía en Té negro, trozos de manzana y, por cierto, clavo de olor.

Receta de Panqueques con Manjar

Receta de fácil de Panqueques rellenos con manjar con un toque de avena para como una amiga delgada me explicó una vez, hacerlo más sano y digerible.

Ingredientes

• 2 huevos

• 1 taza colmada de Harina (sin polvos de hornear)

• 1 taza (200 cc) de Leche

• 1 cucharadita de aceite

• 2 cucharadas soperas de avena instantánea (si desea una masa “más sana y digerible”)

• 1 pizca de sal

• Manjar (dulce de leche, omita aquí en lo posible los productos light)

• Azúcar flor para decorar (opcional)

Preparación

Poner todos los ingredientes en una licuadora.

Hacer funcionar la licuadora (muy importante)

El siguiente paso es calentar un poco de aceite en un sartén (ojalá de teflón) y cubrir con nuestra mezcla toda la superficie, dorar por ambos lados con cuidado, retirar.

Repetir el proceso, apilando como en las películas, nuestros hermosos panqueques

Así, cuando ya terminamos de preparar toda la mezcla, podemos comenzar a rellenar. Para hacerlo, debes agregar la cantidad de manjar que desees y enrollar.

Finalmente puedes decorar de dos formas: espolvoreando los panqueques con azúcar flor o disolviendo con leche un poco de manjar para trazar líneas sobre los panqueques.

Agregar rodajas de plátano en el plato para decorar.

Espero que disfruten esta receta

¡Bon appetit!