Bolsas reutilizables

Más allá de una moda

Cuando uno decide comenzar a usar bolsas reutilizables, es como dar un “Sí, acepto” con la diferencia que no existe una firma o un contrato por escrito, pero sí es un gran compromiso. Un compromiso, con el entorno y con nosotros mismos.

Para casi nadie ya, a estas alturas, es una sorpresa o novedad del gran daño que causan las bolsas plásticas. No sólo en la flora y fauna, sobre todo la fauna marina. Finalmente, y como cualquier otro daño que le hagamos al medio ambiente, nos lo hacemos finalmente hacia nosotros mismos.

Estoy muy consciente de los avances y los esfuerzos de, al menos en mi País Chile, de ciertas organizaciones y municipios en disminuir gradualmente su uso o, en algunos casos, prohibirlas casi en su totalidad. Sin embargo, aún falta avanzar en este aspecto. Todavía se divisan lamentablemente en las calles, acumulándose en veredas, esquinas y jardines, contaminando y, porque no decirlo, afeando el entorno. (solamente una vez una bolsa plástica fue protagonista de una bonita escena, y fue en la película Belleza Americana cuando una solitaria y danzarina bolsa plástica se arremolinaba junto a un montón de hojas secas, formando un poco habitual, pero surrealista espectáculo. Sugiero veas esta escena en YouTube si no la recuerdas o si nunca la has visto.

Un peligro no previsto

Introducidas en los años setenta, llegaron a reemplazar las tradicionales bolsas de tela fundamentalmente para facilitar el traslado de los productos de tiendas y supermercados, donde eran o son aún distribuidas gratuitamente en muchos lugares. También es muy importante su función “publicitaria” donde a través de logos se daban a conocer diferentes marcas comerciales, mientras el producto es transportado.

Yo pienso que nadie desconoce la utilidad que han prestado las bolsas de plástico. En especial en la industria alimenticia donde han aportado en cuanto al buen mantenimiento de los productos. Sin embargo, el problema sobreviene cuando no existe una política adecuada para el post uso. Su uso se transformó literalmente en un abuso desmedido, poniendo en riesgo la vida de animales, en especial las especies marinas, por ejemplo. El océano se ha transformado lamentablemente en un cementerio de estas medusas plásticas flotantes.

Ya es mundialmente conocido el triste caso de los Albatross en la Isla Midway, donde se alimentan las pequeñas crías con plástico que sus padres confunden con comida.

También el “Contienente de Plástico”, esa gran masa flotante que pone en riesgo la vida de tantas especies de animales, incluidas aves, tortugas, focas, ballenas, delfines y lobos de mar, entre tantos más, ha sido fotografiado y documentado, para que el mundo tome consciencia real del problema.

Existen diversos documentales que retratan y muestran el daño que ha causado el uso indiscriminado del plástico. En verdad me gusta mucho verlos, amplían la mente y nos aportan información desconocida. Puedes buscarlos en YouTube y también en Netflix.

Alternativas

Uno de los cuestionamientos más fuertes hacia las bolsas de plástico es su larga vida (unos 400 años o más), versus los treinta segundos aproximados que toma su fabricación. Mientras que el uso que le damos es de un promedio de media hora, o menos, incluso. Un costo demasiado alto para un objeto que se usa por tan poco tiempo.

En Indonesia, el biólogo Kevin Kumala, desarrolló una posible solución a este problema, fabricando bolsas con almidón de yuca que puede ser consumida como alimento por los peces una vez que caiga a los ríos o al mar, el inconveniente de esta esta bolsa biodegradable es su valor, tiene un coste de unos 4 céntimos de euro más del doble del precio del que salen las bolsas de plástico.

En 2014, Kumala y su socio crearon la empresa Avani y abrieron una fábrica en la isla de Java donde además de las eco bolsas de yuca se producen vasos y pajitas para beber hechos a base de almidón de maíz que se biodegradan con rapidez sin contaminar el medio ambiente.

La reutilización de las bolsas, es también de gran ayuda. Es muy común este reciclado para “botar la basura” y también para recoger las fecas de las mascotas en la vía pública.

Ahora, en varios almacenes barriales, y los he visto, están volviendo los envoltorios hechos en papel de diario, incluso en la Vega Central. Hace un par de décadas atrás, era muy común que envolvieran, por ejemplo, con mucho cuidado los huevos. Me gusta que esta antigua y vintage costumbre regrese, es como retroceder un poco hacia la niñez y te mandaban a comprar al negocio de la esquina.

Las Bolsas Reutilizables de Tela, se perfilan como una buena solución frete al problema de la bolsa plástica.  Estandartes de la Campaña Mundial Contra la Bolsa Plástica (donde el 3 de Julio se celebra internacionalmente el día internacional sin bolsas plásticas) y,  donde en América Latina, Perú está tomando vanguardia en la disminución de plásticos, luego que el congreso de ese país aprobara por unanimidad, un plan para la prohibición de bolsas plásticas tal como lo hizo Chile pero fue más allá y avanza también en aprobar la eliminación de cubiertos plásticos, bombillas y envases de plumavit de forma gradual por los próximos 3 años.

Chile es el país que más basura genera por habitante, llegando a la alarmante cifra de 51 Kgs por persona al año. Sólo en la Región Metropolitana hay más de 70 vertederos ilegales con alta presencia de plástico, y cerca de una quinta parte de estos vertederos se encuentran en   riberas de ríos que luego desembocan en el mar explica, Soledad Acuña, vocera de la campaña Chile sin Plásticos de Greenpeace.

De eso, en lo personal, ya había tomado conciencia años atrás, tras ver documentales ecologistas, yendo a marchas e informándome principalmente en internet.

Con todo este material en la mente e imágenes fuertes como la conocida fotografía de la tortuga “comiéndose una bolsa”, honestamente no fue difícil cambiar de habito. La sola idea de poder empezar a poner mi granito de arena en el ámbito ecológico, hizo que la utilización de bolsas reutilizables, en especial las de algodón, comenzara a formar parte de mi rutina diaria y, al cabo de un tiempo, algo absolutamente natural y normalizado… Es por eso que, dadas las ordenanzas municipales, que comenzaron a prohibir o limitar las bolsas plásticas a lo largo de Chile, lo que ya era una habito, simplemente fue una continuidad, con la diferencia que ahora ver a las personas yendo y viniendo de las compras de las frutas y verduras, al supermercado o al almacén del barrio, con bolsas reutilizables, ahí te das cuenta de que aunque falten medidas más estrictas al respecto, como han sugerido algunas comunidades que sea prohibido el plástico en su totalidad, vamos avanzando.

¿De qué material es tu bolsa reutilizable? ¿Yute, algodón, reutilizaste unos jeans gastados y fabricaste tu propia bolsa? ¡Todas estas opciones tienen cabida!